Federal justice in Puerto Rico and life tenure since 1966

English

On September 12, 1966, Congress enacted Public Law 89-571, and federal justice in Puerto Rico changed. Until then, judges of the U.S. District Court for the District of Puerto Rico served eight-year terms. The 1966 law struck the provisions that excepted Puerto Rico’s district judges from tenure during good behavior. Since then, those judges have served with the same life tenure and salary protections that Article III of the Constitution gives federal judges in the 50 states.

Why tenure matters

Life tenure is the Constitution’s guarantee of judicial independence. A judge who cannot be removed for an unpopular ruling, and whose pay cannot be cut, can decide cases on the law. Before 1966, Puerto Rico’s federal judges had to face reappointment, a pressure federal judges in the states never faced. Congress removed that difference by statute.

What did not change

The 1966 law made the federal court in Puerto Rico function like a federal court in a state. It did not change Puerto Rico’s territorial status. Appeals from the District of Puerto Rico go to the U.S. Court of Appeals for the First Circuit, alongside appeals from Maine, Massachusetts, New Hampshire and Rhode Island, and the people of Puerto Rico still have no senators to vote on the confirmation of the judges who serve them.

A model for equal treatment

Public Law 89-571 shows that Congress can bring Puerto Rico into equal treatment one institution at a time. It also shows the limits of that approach. Each change depends on a separate act of Congress, and what one Congress grants by statute, another can revisit. Statehood would settle the question across every institution at once.

NAPREC supports equality through statehood. Readers who follow federal nominations can ask a simple question: should the 3.2 million citizens of Puerto Rico have senators to vote on the judges who decide their cases?

Sources: Public Law 89-571, 80 Stat. 764 (GovInfo) · 28 U.S.C. § 134, tenure of district judges

Español — La justicia federal en Puerto Rico y la inamovilidad judicial desde 1966

El 12 de septiembre de 1966, el Congreso aprobó la Ley Pública 89-571, y la justicia federal en Puerto Rico cambió. Hasta entonces, los jueces del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Puerto Rico servían términos de ocho años. La ley de 1966 eliminó las disposiciones que excluían a los jueces de distrito de Puerto Rico del cargo vitalicio mientras observen buena conducta. Desde entonces, esos jueces sirven con la misma inamovilidad y las mismas protecciones salariales que el artículo III de la Constitución otorga a los jueces federales en los 50 estados.

Por qué importa la inamovilidad

El cargo vitalicio es la garantía constitucional de la independencia judicial. Un juez que no puede ser destituido por un fallo impopular, y cuyo salario no puede reducirse, puede decidir los casos conforme a derecho. Antes de 1966, los jueces federales de Puerto Rico tenían que enfrentar un nuevo nombramiento, una presión que los jueces federales de los estados nunca enfrentaron. El Congreso eliminó esa diferencia por ley.

Lo que no cambió

La ley de 1966 hizo que el tribunal federal en Puerto Rico funcionara como un tribunal federal en un estado. No cambió la condición territorial de Puerto Rico. Las apelaciones del Distrito de Puerto Rico van al Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos para el Primer Circuito, junto con las de Maine, Massachusetts, Nuevo Hampshire y Rhode Island, y el pueblo de Puerto Rico sigue sin senadores que voten en la confirmación de los jueces que le sirven.

Un modelo de trato igualitario

La Ley Pública 89-571 demuestra que el Congreso puede llevar a Puerto Rico al trato igualitario una institución a la vez. También demuestra los límites de ese enfoque. Cada cambio depende de una ley distinta del Congreso, y lo que un Congreso concede por ley, otro puede revisarlo. La estadidad resolvería el asunto en todas las instituciones a la vez.

NAPREC apoya la igualdad mediante la estadidad. Si usted sigue los nombramientos federales, puede hacer una pregunta sencilla: ¿deben los 3.2 millones de ciudadanos de Puerto Rico tener senadores que voten sobre los jueces que deciden sus casos?

Fuentes: Ley Pública 89-571, 80 Stat. 764 (GovInfo, en inglés) · 28 U.S.C. § 134, término de los jueces de distrito (en inglés)

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