English
In August 1902, Isabel González, a young woman from San Juan who was expecting a child, arrived in New York aboard the S.S. Philadelphia. Immigration officials treated her as an alien likely to become a public charge and held her at Ellis Island. Her case reached the Supreme Court and became one of the first tests of what it meant to be from Puerto Rico after 1898.
The question and the answer
Her lawyers argued that the people of Puerto Rico had become U.S. citizens when the island was ceded by Spain. In Gonzales v. Williams, decided January 4, 1904, the Supreme Court gave a narrower answer: under the immigration laws, González was not an alien and could not be excluded from entering New York. The Court expressly declined to decide whether she was a citizen. People from Puerto Rico were left in an undefined category, later described as noncitizen nationals.
What followed
González stayed in the United States and later wrote to The New York Times urging citizenship for all Puerto Ricans. Congress granted citizenship by statute in the Jones–Shafroth Act of 1917, thirteen years after her case. Because that citizenship came from Congress, not from the Constitution’s Citizenship Clause, its foundation is still a statute today.
Why it matters now
The case shows a pattern that runs through Puerto Rico’s history: the most basic questions, from citizenship to representation, have been answered in stages, by courts and Congress, without a vote from the people affected. Statehood would place the citizenship of people born in Puerto Rico on the same constitutional footing as that of people born in any state.
NAPREC supports equality through statehood.
Sources: Gonzales v. Williams, 192 U.S. 1 (1904) (govinfo) · Jones–Shafroth Act, 39 Stat. 951 (1917)
Español — Gonzales v. Williams: el caso de Isabel González en 1904
En agosto de 1902, Isabel González, una joven de San Juan que esperaba un hijo, llegó a Nueva York a bordo del vapor Philadelphia. Los funcionarios de inmigración la trataron como una extranjera que probablemente se convertiría en una carga pública y la detuvieron en Ellis Island. Su caso llegó al Tribunal Supremo y fue una de las primeras pruebas de lo que significaba ser de Puerto Rico después de 1898.
La pregunta y la respuesta
Sus abogados alegaron que el pueblo de Puerto Rico se había convertido en ciudadano estadounidense cuando España cedió la isla. En Gonzales v. Williams, decidido el 4 de enero de 1904, el Tribunal Supremo dio una respuesta más limitada: bajo las leyes de inmigración, González no era extranjera y no se le podía impedir la entrada a Nueva York. El Tribunal se negó expresamente a decidir si era ciudadana. Las personas de Puerto Rico quedaron en una categoría indefinida, que luego se describió como nacionales no ciudadanos.
Lo que siguió
González permaneció en Estados Unidos y más tarde escribió a The New York Times para pedir la ciudadanía para todos los puertorriqueños. El Congreso otorgó la ciudadanía por ley con la Ley Jones-Shafroth de 1917, trece años después de su caso. Como esa ciudadanía provino del Congreso y no de la Cláusula de Ciudadanía de la Constitución, su fundamento sigue siendo una ley.
Por qué importa hoy
El caso muestra un patrón presente en toda la historia de Puerto Rico: las preguntas más básicas, desde la ciudadanía hasta la representación, se han contestado por etapas, por tribunales y por el Congreso, sin el voto de las personas afectadas. La estadidad colocaría la ciudadanía de las personas nacidas en Puerto Rico en la misma base constitucional que la de las personas nacidas en cualquier estado.
NAPREC apoya la igualdad mediante la estadidad.
Fuentes: Gonzales v. Williams, 192 U.S. 1 (1904) (govinfo, en inglés) · Ley Jones-Shafroth, 39 Stat. 951 (1917, en inglés)

